Palos híbridos: El huevo de Colón
Publicado por manuelbjl en Agosto 2, 2007
Hasta ahora en el golf solo teníamos dos opciones: madera o hierro. Con los primeros se consigue mayor pegada, vuelo y ligereza en el swing; con los segundos precisión gracias a su multiplicidad cada vez mayor (los hierros van del 3 al 9 mientras que las maderas como mucho del 1 al 5).
Todo esto está cambiando gracias a los híbridos. Exteriormente todos podemos distinguirlos por que la cabeza es más pequeña que la de una madera tradicional, aunque conserva su fisonomía, la varilla es más pequeña y sobre todo: a partir de la gama media suelen ser de titanio. Este pequeño detalle no solo sirve para que el golpeo suene de esa manera tan caraterística y que tanto llama la atención, mejora sensiblemente el peso y la longitud del golpeo.
Gracias a estas modificaciones conseguimos lo mejor de la madera sin tener que ponernos a un metro de la bola y sin renunciar a la precisión de los hierros. Por supuesto el driver y las maderas dos y tres no tienen rival pero los hierros más largos tienen desde luego los días contados.
Hoy por hoy son pocos los profesionales que usan este nuevo tipo de palos (si exceptuamos la PGA americana donde los TaylorMade y su modelo Rescue Mid llevan arrasando en ventas desde 2003) sin bien es cierto que su evolución es lenta pero imparable.





